Editorial / El lavadero de Doña Chole

Un punto de vista diferente e irreverente

Alternativo.mx / Editorial

El lavadero de Doña Chole

Este México nuestro que estamos perdiendo, ya parece lavadero de azotea.

Doña Chole es esa clásica vecina que nunca sale de casa (aparentemente) pero que está enterada de todo lo que sucede en la vecida -así se dice en Tabasco, sin d, al final-.

Doña Chole además de vender cervezas en su ventana en horarios no oficiales y sin permiso, se encarga de mantener el chisme a todo lo que da, comentando los últimos acontecimientos a todo aquel que dispone de unos minutos. Todo bajo la sombra de su lavadero ubicado en la azotea.

 

Perros sin correa

Este chisme ya toda la colonia lo sabe. En donde el niño Ricardo le quizo hacer de “chivos los tamales” al niño Martí, sí, ese que parece mugroso de la cara por no rasurarse y que va a la iglesia de la luz, esa misma de donde se llevaron al mero mero al tambo, quesque por cochino y libinidoso.

Pues estos dos pubertos sacaron las garras y demostraron que lo que más les interesa es su propio hueso y no la colonia, como buenos ovejeros.

En la escuela les recordaron que así empezaron a fracturarse las tribus de su antigua vecinda, que estaba pintada de amarillo y negro y vean como quedó por tanto pleito.

Entre perros.

 

Cabecita blanca

Otros que se agarraron de manera vergonzosa, fue el abuelo cabecita blanca que vive en la calle de Moneda, en contra del niño Jelipe.

El cabecita blanca con todo y sus años lleva más de 12 años peleando con Jelipe, Doña Chole dice que porque le bajó a la novia que en ese tiempo estaba muy atractiva. Lástima que ahora que la consiguió es más insegura, agresiva, no ha crecido, y tiende a mantenerse chaparra. ¡Que joda!

Lo peor del caso es la mala imagen que representa al ofender y llamarlo “Comandante Borolas”. ¿Acaso no se ha dado cuenta que todo lo que dice no es propio de un abuelo de su edad y su posición?

El joven Jelipe es respondón y que se la regresa diciéndole que la novia, le quedó muy grande o sea es mucha chava para él.

¿A quién le dolería más?

 

El descarado

Otro chisme sabroso que nos contó Doña Chole fue el del niño Quique, que también anda muy noviero presumiendo a su nuevo amor como si fuera adolescente.

¡Descarado! Después de los destrozos que hizo en la colonia en donde hasta su banda tuvo -que por cierto ya encarcelarona a la “directora de operaciones”- todavía se muestra como turista disfrutando el mundo, de los millones que se llevó y burlándose de todos los vecinos.

¡Qué poca madre tiene el Quique!

 

¿Por hablador?

El último chisme que me contó Doña Chole mientras me preparaba una quesadilla de chicharrón prensado -¡ah, porque también vende quesadillas!- fue la del niño Loret, que dice que por revoltoso y andar criticando al abuelo cabecita de algodón, lo corrieron de su escuelita.

Muchos le dieron la despedida fraternalmente, pero otros le dijeron una sarta de adjetivos ofensivos como arrogante, grosero, déspota y hasta misógino.

Solo faltó que le dijeran político, chofer orangután de QroBus o americanista, para que deveras sintiera gacho, jaja!!!

Y aquí le paramos al pico porque vamos a lavar nuestra ropita.

Por cierto se acuerdan de…

 

Share

Deja un comentario