Además de la Senaduría y la Gubernatura, a Cuén le falta algo…

Por Luz María Cázarez

Alternativo.mx / Sesenta y tres… y contando. Profesionista, empresario, universitario y político. Fue rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, la más grande del noroeste del país y tercer lugar nacional por sus altos indicadores académicos. Alcalde de Culiacán, diputado local y fundador y dirigente del Partido Sinaloense, que es la única fuerza política local que logró sobrevivir al tsunami político del primero de julio. Buscó ser senador y gobernador, y aunque no lo logró lo considera un “tiro de calentamiento” para lo que sigue.

Para Gustavo Cuén, Héctor Melesio tiene muchas virtudes pero solo un “defecto” que le recrimina. Aún así, le agradece a Dios y a la vida tenerlo como hermano, lo mismo que a Alfredo (+) y Patricia.

-¿Cómo era Héctor Melesio Cuén de niño?

“Desde niño a Héctor le gustaba estudiar, también hacer deporte y era muy serio”.

-¿Los demás hermanos no le hacían bullying?

“No… bueno, sí, Alfredo le hacía bullying a veces, porque ese sí era travieso, canijo”.

-Ya crecido, ¿a Cuén no se le quitó lo estudioso y respetuoso?

“Él nomás se graduó se puso a trabajar en sus laboratorios, al deporte y ya que se casó con Angélica, pues estuvo dedicado a su familia”.

-No sólo es deportista, le gusta correr maratones. ¿Qué le pasa?

“Ta’ loco… pero feliz” (risas).

-En una palabra, ¿cómo puedes describirlo?

“Excelente… excelente hermano para nosotros, excelente hijo, excelente padre, excelente abuelo… excelente político… ama lo que hace”.

-Si volvieras a nacer, ¿lo escogerías de nuevo como hermano?

“Claro que sí. Nomás que pisteara poquito, porque no toma el hombre” (de nuevo risas).

Héctor Melesio Cuén Ojeda festejó hoy su sexagésimo tercer aniversario en el rancho Huertos del Sol, a la salida norte de Culiacán por la Carretera Internacional México 15, a unos metros del Seminario. Lo hizo rodeado de su familia, de pasistas y no pasistas, de amigos todos. Allí estuvieron el alcalde Antonio Castañeda; el secretario general de Gobierno, Gonzalo Gómez Flores, y el rector de la UAS, Juan Eulogio Guerra Liera, entre otros.

No dio discursos. Sólo repartió abrazos. A cambio recibió buenos deseos de los poco más de 3 mil que acudieron al ágape que tuvo comida de fiesta: barbacoa, sopa fría y frijoles puercos, camarones para pelar, aguas frescas y pastel casero. No repartieron “chelas” ni vinos, pero más de uno se quiso refrescar de los 40 grados que marcaba el termómetro. Amenizó un grupo con rolas setenteras y ochenteras, sin faltar la música de banda… y ni modo que faltara, el muchacho es de Badiraguato, pues.

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