Sinaloa  | La experiencia hace la diferencia; adultos mayores cobijados por la “chamba”

Por Fabricio Urías

ALTERNATIVO.MX / Las necesidades económicas hoy en día para cualquier persona son muy grandes, más cuando los empleos están limitados a ciertas reglas y condiciones, pero para un adulto de la tercera edad, las condicionantes son todavía más exigentes, principalmente por la vejez y la falta de conocimiento en ocasiones para el manejo de la tecnología.

Es por ello que un grupo de empresarios en Culiacán preocupados por aprovechar el talento y las habilidades de estas personas mayores, han ideado la estrategia de emplearlos en base a convenios firmados con distintas autoridades estatales y federales.

Entre los involucrados destacan el Sistema DIF Estatal,  IMSS, Secretaría del Trabajo y el Servicio Estatal del Empleo.

José Valenzuela García, presidente de la Asociación de Propietarios de Estacionamientos Privados de Culiacán e integrante de la Intercamaral Sinaloa, reiteró que actualmente él en su organismo emplea alrededor de 60 personas adultas mayores y 25 en su empresa, mismas que cataloga como educadas, serviciales, atentas y sobre todo responsables porque nunca fallan a su trabajo, situación muy diferente con cierto grupo de la juventud hoy en día.

Valenzuela García reitera que este trabajo no hubiera sido posible sin la voluntad de Rosy Fuentes de Ordaz, presidenta del Sistema DIF Sinaloa, quien a través de la dirección de Rehabilitación y Medicina Social han conformado el departamento de Valoración de Aptitudes y Desarrollo para la Valoración del Trabajo, han vinculado a las personas en base a las necesidades que se tiene en cada una de las ofertas laborales, asegurando que son ellos (DIF) los únicos facultados para recomendar a los empleados, y no de manera directa.

“En nuestro giro, por ser de estacionamiento, necesitamos gente con el perfil para mantenimiento, cajeros o acomodadores de autos. Estos adultos mayores llegan con un alto compromiso y responsabil

idad de trabajo, más que ningún joven, pues son gente muy comprometida porque hasta en horarios nocturnos están dispuestos a trabajar. En su mayoría vienen pensionados y a los que no nosotros los aseguramos, pero sí por ejemplo un adulto mayor no alcanzó su pensión nosotros les brindamos todas las facilidades para que trabajen y puedan alcanzar esa pensión”.

Reiteró que las leyes hoy en día no protegen a este tipo de trabajadores, pues al tener una pensión y ser dados de alta en alguna ocupación laboral se corre el riesgo automáticamente de que les retiren la pensión, es por ello que se está buscando hacer un análisis y una mesa de trabajo con autoridades involucradas de los tres niveles de gobierno para generar una modificación a la Ley Laboral y que no pierdan sus incentivos y prestaciones una vez que sean activados de nueva cuenta en un empleo.

“Ellos son parte de una familia, porque son gente muy comprometida y hacen mucho por cuidar su trabajo, pero sobretodo brindan un trato excepcional a los clientes. Ojalá que otros empresarios voltearan a ver la oportunidad de ayudar a personas adultas, más porque tiene una gran experiencia laboral y que aún pueden dar más en cualquier terreno profesional”, responde Valenzuela.

Dentro de las empresas del líder de los Estacionamientos en Culiacán destaca que son 25 gentes con estas características que tienen empleados, con edades entre los 60 hasta 85 años, además de un estimado de 60 empleados en todos los estacionamientos afiliados.

Lo fundamental para ellos es estar dentro de la ley, donde se brinden las condiciones y derechos tanto para el empleado como el empresario, sin embargo la mejor estabilidad es verlos a ellos plenos y con la confianza de salir adelante día con día.

DE BANQUERO A CAJERO DE ESTACIONAMIENTO.- Llegó a la gerencia del desaparecido Banco Regional del Bajío, en la Cruz de Elota, su labor fue de alrededor de 20 años, más tarde continuaría su ciclo laboral dentro de una empresa que se dedicaba a almacenar artículos para supermercados, hoy es cajero de un estacionamiento público, así ha sido la vida de José Blás Rojos Guerrero.

A sus 64 años de edad, los golpes de la vida se reflejan en su cara, con esa piel áspera que caracteriza a todo adulto mayor, pero el arrojo y empuje no lo detiene, la buena disponibilidad, el trato amable al cliente lo hacen disfrutar su trabajo.

Ubicado en una caseta, de a lo mucho 4 metros cuadrados, don Blás ha delimitado su zona de trabajo de una manera donde ni el patrón puede entrar, es su espacio, el lugar donde debe de cumplir con una responsabilidad inquebrantable.

Ahí en la zona de cajas del estacionamiento, ubicado en Hidalgo y Ramón Corona, don Blás ha pasado los últimos 5 años atendiendo a los conductores que llegan a ocupar un cajón de ese inmueble para resguardar su vehículo, una vez que el cliente se desocupa, el atento veterano les cobra la salida con toda la amabilidad del mundo, el conductor, en este caso una dama se siente halagada por esa forma tan gentil de atenderla.

“Présteme su boleto güerita”, le señala don Blas. “Son 25 pesos de la estacionada… aquí tiene su cambio, que tenga el mejor de los días y váyase con cuidado”, responde a la fémina.

Blás destaca que la oportunidad que le brinda el patrón, es invaluable, porque siempre le ha brindado esa confianza de trabajar a pesar de su edad un acto de mucha responsabilidad que no a cualquiera se le otorga.

“Estoy muy agradecido, primero con el DIF porque ellos me canalizaron a este trabajo y segundo con el patrón, porqué siempre nos brindó esa confianza de atender su negocio. Uno aquí es cajero y se maneja dinero, tenemos que ser muy responsables con lo que hacemos porque sí no imagínate, hablar de dinero ajeno es mucha responsabilidad”, responde el veterano trabajador.

DE LOS HOTELES AL ESTACIONAMIENTO.- Arturo Hernández Berrelleza, con 6 años de antigüedad en su actual empleo, dice que anterior mente se dedicaba a darle mantenimiento a los hoteles de la salida norte, ahí desde carpintería, electricidad, plomería y en ocasiones hasta tendiendo las camas.

Resaltó que por más de 30 años laboró en el sector hotelero, pero el cambio de administración le redituó ser despedido y buscar otras alternativas de trabajo.

Hoy su vida se desarrolla entre los patios de un estacionamiento, apoyando en el acomodo y de vez en cuando apoya con detalles que hacen falta para mantener en óptimas condiciones el centro de trabajo donde labora.

“Desde que comencé estoy muy a gusto con mis patrones, nunca he tenido problemas con nadie, ni clientes, mucho menos los jefes. Todos aquí además de compañeros somos amigos y lo único que hacemos es venir a trabajar para salir adelante día a día”, responde Hernández Berrelleza, que por cierto es pensionado por riesgo de trabajo al haber tenido problemas en su vista.

AL CLIENTE CON LA MEJOR SONRISA Y ACTITUD.- La clientela aplaude que personas adultas muestren su capacidad y experiencia en diferentes trabajo, eso es reconocer la trayectoria de los adultos.

Para Karen Ochoa, cliente asidua al estacionamiento, dice que con frecuencia le gusta llegar a ese lugar porque el trato y servicio es de total amabilidad, las personas aún y cuando son mayores siempre tiene una sonrisa para brindarte y eso los motiva a regresar.

“Soy cliente frecuente a este estacionamiento. Se me hace un gesto muy noble que las personas contraten a personas de edad avanzada, eso nos motiva a nosotros a regresar por el gran trato que recibimos en estos lugares”, pondera la conductora, quien a su vez reconoce que la experiencia hace una gran diferencia.

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