Neuropolítica | Soberbia escondida

DavidUriarteAlternativo.mx/ La diferencia entre una conducta impulsiva rayando en lo abusiva y una conducta sana, es la soberbia. La pobreza engendra soberbia escondida y algunas personalidades también.
Muchos empleados de la política o el gobierno inician su carrera con un perfil bajo por tener una soberbia escondida. Estas personas con soberbia escondida dan la apariencia de ser ecuánimes, recatadas, respetuosas, de confianza, discretas, solidarias, comprensivas y empáticas, sin embargo, cuando se empoderan ya sea con dinero o con algún puesto de elección popular o administrativo su comportamiento y actitud da un giro inesperado.
Aquel hombre o aquella mujer que siempre fue ejemplo de compañerismo, hoy al tener el poder en sus manos se transforman y toma venganza, si, se las cobra y se vuelve ladino, se le olvida cómo llego a la política o al empleo, se le olvida quien le tendió la mano y su mente amnésica lo vuelve soberbio.
Parecen ser dos personas diferentes, aquella humilde y recatada y esta arrogante, prepotente y soberbia. Aunque es la misma biológicamente, es otra con una mentalidad más que distorsionada, alterada por las circunstancias, es el verdadero yo que siempre tuvo y escondió ante los ojos de los demás.
Estas personas resentidas de origen usan un camuflaje conductual para esconder su verdadero yo. Usan un pelaje de oveja para esconder el lobo interno, usan atributos como artistas que encarnan lo que no son en la realidad, esta es la soberbia escondida y sus resultados dejan a muchos sorprendidos por el grado de agradecimiento tan desmejorado.
Una persona agradecida usa el valor del agradecimiento para mantener una lealtad al amigo que le tendió la mano, al amigo que le ayudo a ser quien es, en fin, la soberbia escondida es como el asesino que se hace amigo de su víctima para lograr su objetivo.
Muchos políticos y muchas personas guardan en sus alforjas psicológicas los disfraces que han de usar según el momento, los usan para lograr sus objetivos y no les importa ni la lealtad, ni el agradecimiento, ni la solidaridad, ni ningún valor que menoscabe sus verdaderas intenciones. Si identificas a alguien con soberbia escondida; escóndete.

Por David Uriarte Gastélum

Médico Sexólogo, Psicólogo Clínico y Psicoterapeuta

([email protected])

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2 Responses to "Neuropolítica | Soberbia escondida"

  1. Jorge   octubre 7, 2016 at 10:15 am

    Gracias, Doctor Uriarte

    Ahora entiendo porque…

    Saludos

  2. Rosa delia salas   octubre 7, 2016 at 8:14 pm

    Aaa ya entendi porque doc. Gracias y saludos.

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