Brasil | La bancarrota alrededor de los Juegos Olímpicos

c60705050Alternativo.mx | La profunda crisis financiera que sufre el estado de Río de Janeiro, cuya capital homónima será sede de los Juegos Olímpicos en 22 días, repercutiría en el evento, por el desabasto en hospitales, huelgas de profesores y falta de recursos para la seguridad pública.

La caída de la recaudación por la baja de los precios del petróleo casi llevó al estado de Río a la bancarrota, y ahora es incapaz de cubrir el pago a más de 450 mil pensionistas y funcionarios, por lo que el gobernador en ejercicio, Francisco Dornelles, ha fraccionado o postergado los desembolsos.

Datos de la secretaría de Hacienda del estado de Río indican que los ingresos por regalías petroleras caerán este año un 60 por ciento respecto a 2014, lo que ha dejado una profunda huella en las cuentas públicas, que deben terminar el año con un déficit de seis mil millones de dólares.

La situación es tan grave que, preocupado con el impacto en la seguridad pública durante las Olimpiadas, el gobernador decretó el pasado 17 de junio el estado de “calamidad” financiera para recibir de forma urgente 870 millones de dólares del Gobierno federal y poder pagar así los salarios atrasados de los policías.

Los efectos más visibles de esa situación de casi bancarrota son las huelgas de profesores, las protestas de la policía y la falta de atención sanitaria en hospitales que debían prestar asistencia médica a los 500 mil turistas pronosticados para los Juegos.

La situación más grave es probablemente la de la sanidad, ya que algunos hospitales de la red pública perdieron hasta el 70 por ciento del presupuesto y se multiplican las denuncias de pacientes con necesidades de atención que no logran recibir tratamientos.

La crisis también puso en jaque la seguridad pública, ya que el retraso en los pagos de los salarios de la policía militar y civil no solo causó manifestaciones de las fuerzas de seguridad, sino también que los homicidios y los asaltos aumentaron en los últimos meses.

La ruina en las cuentas públicas ya provocó la cancelación de proyectos previstos para los Juegos, como la descontaminación de la Bahía de Guanabara, donde deben disputarse las pruebas de vela, mientras la conclusión de una línea de metro para la Olimpiada aún es una incógnita.

Con todo, el alcalde de la ciudad, Eduardo Paes, garantiza que los Juegos Olímpicos serán un éxito, pues a diferencia del estado, el municipio de Río no está arruinado y dispone de recursos.

Ntx

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