En Familia | Niños… en peligro de extinción

Adriana OlveraPor Adriana Olvera Medina

Alternativo.mx | Siguen las celebraciones de Día del Niño. Pero las celebraciones han cambiado, desde su esencia, es decir, desde el corazón y la mente de los niños.

Los niños son niños porque sus características físicas así lo manifiestan, pero en su gran mayoría, su mente y lo que recrea se asemeja más a la de un adolescente o adulto.

Esto no tiene que ver con la bondad o la maldad en cuanto a sus emociones. Tiene que ver con lo que ven y que ponemos a su alcance, incluso sin la menor supervisión, con el único y fuerte propósito de que compita con el resto de sus compañeros, en cuando al uso de la tecnología.

Tampoco tiene que ver con su madurez intelectual, que de por sí está bastante forzada y manipulada por sus padres, en la búsqueda de sobresalir, brillar y competir solo para ganar y se les somete a actividades donde no tienen tiempo de experimentar ser niños de verdad.

Es preocupante ver niños jugando el rol de padres de familia, de adultos chiquitos donde se les exige un comportamiento maduro, cuando ni siquiera se les hace responsable de ordenar sus propias cosas o cumplir una tarea o labor mínima en el hogar.

Es cuestionable pedirles buenos modales, cuando papá y mamá se hablan con malas palabras, no se apoyan mutuamente ni se hablan con cariño y respeto.

O hablarles de control de adicciones cuando continuamente los ven tomando y en festejos infantiles se consumen vino y cerveza y se anima con canciones y melodías para adultos.

Las niñas visten ropa de adolescentes, zapatos de tacón y ligeramente maquilladas antes de cumplir siquiera los 15 años.

Los niños tienen a su alcance toda clase de literatura y videos pornográficos que a veces encuentran en su propia casa, en el teléfono móvil, la tableta, etc., lo que les estimula a temprana edad, promoviendo la masturbación aún antes que aparezca ese impulso como normal a cierta edad.

Los niños carecen de apoyo y acercamiento espiritual, y sobre todo de la guianza y presencia de sus padres.

Y viven al lado de unos padres que están ansiosos de echar a volar a sus hijos para poder disfrutar y realizarse exigiendo un derecho que reclaman, pero sin haberles ayudado a formar sus alas.

Los adultos celebramos el Día del Niño, pero debemos cuidarlos porque están en gran peligro de extinguirse.

Adriana Olvera Medina

Terapeuta Sistémico-Dinámico

Educación y Orientación Familiar e-mail: [email protected]

Twitter: @AdrianaOlvera24

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