En Familia | Las famosas “Lady’s” de las redes sociales

Adriana Olvera MedinaPor Adriana Olvera Medina

Alternativo.mx | En las redes sociales han hecho “carne de cañón”, el caso de la chica de 18 años que totalmente alcoholizada, choca a su paso, contra unos autos estacionados  tratando de evitar arrollar a una señora con su bebé en brazos.

Es terrible ver como en unos minutos se destroza la imagen de alguien que como muchos otros comete este garrafal error, pero con la suerte de no ser evidenciados ante una cámara.

NO quiero ni pretendo justificar o defender de algún modo a la chica, pues pudo haber matado a varias personas,  pero si me parece cuestionable exhibir públicamente a  la joven a través de un video, que no solo capta el momento en que ofrece 100 pesos al policía, sino que grava toda la escena hasta que la someten y la llevan dentro de una patrulla, no es precisamente para hacerle un bien a ella y a la sociedad.  Esto me parece  un morboso show de cantina y va mas allá de una crítica a su conducta, sino es hacer “leña del árbol caído” y eso no enriquece a una sociedad que a diario pide a gritos respeto y tolerancia.

No es la prensa ni las redes sociales  que través de los videos la que debe hacer justicia o pretender “escarmentar” a la chica.  Sin embargo será útil para las jóvenes poderse ver en ese espejo y evitar ser las protagonistas también.

Se habla de que se lo merece, que es irresponsable. Cuantos y cuantos actos en la oscuridad de la vida de alguien también destrozan familias enteras!! Pero nadie los filma!.

Pero yo quiero ir a la raíz del problema.  

Hoy en día los padres de familia parecen pretender deshacerse de sus hijos y de todos los conflictos que implican educarlos en las normas, las reglas y los límites en la adolescencia, que no es fácil, otorgándoles todo lo que piden.

Si a un joven no se le enseña desde pequeño a ser responsable de lo más común, menos lo será de un auto, sobre todo porque no tiene los medios económicos para responder ante un accidente o cubrir los daños materiales que ocasione.

Poner el auto en manos de un adolescente es darle poder, es alimentar su ego, pero es también haber comprobado con anterioridad que sus emociones son equilibradas y controladas a la hora de usarlo. Es una etapa muy vulnerable.

La chica es responsable hasta donde alguien le dijo que lo era. La responsabilidad se práctica y se mide, pero el no hacerlo trae consigo daños terribles.

Me preocupa el pensar que tipo de familia pertenece, cual es la situación de sus padres, y sobre todo, que evento ha hecho que ella maneje sus vacíos a través de beber de manera desmedida y hasta el amanecer.

ES alarmante que según estadísticas las mujeres jóvenes beben más alcohol que los hombres y nos deshonran con un primer lugar nacional!!

A quién responsabilizamos? 

Acaso nadie pregunta por ella?, no tiene límites ni reglas en casa de hora de llegada? Acaso los padres duermen tranquilamente mientras no saben en qué estado llegará su hija? Quién la cuida, quién ejerce autoridad?

Se dice que quizá es un chica rebelde “sin causa”, de padres ejemplares, y puede ser que sea así, pero entonces, si es rebelde o desobediente o agresiva por ningún motivo se le confía un carro.

 Siempre “hay una causa” en una conducta inaceptable, hay un mensaje escondido que tiene que ser descubierto para ser atendido para evitar estas terribles consecuencias. Lo constato en las consultas que me hacen en Terapia.

Otro asunto preocupante, es que ante un bullying nacional, es difícil que alguien se recupere, los daños a la autoestima son devastadores. Tiene que ser una persona sumamente resiliente para poder sobreponerse a ello y con el apoyo constante y cercano de su familia, amigos, escuela, entorno, etc.

En muchos de los casos las consecuencias son trágicas. Si no hay tolerancia a un bullying escolar menos a uno de esta magnitud.

Los jóvenes difícilmente escarmientan en cabeza ajena, a esa edad, primero hacen y luego piensan, experimentan y buscan ser aceptados. La compañía y convivir  con sus amigos es lo más importante. Por ello requieren de más atención, supervisión y límites. Aunque no lo parezca ni lo demuestren, tienen una gran necesidad de amor, de protección de pertenencia, pues en ello radica también su sentido de valía y alta estima.

Es momento de que los padres ejerzan autoridad, de creer que como padres la tenemos y sobre todo que somos responsables directos de la guianza y dirección de sus vidas, a no condenar, pero sí de enseñarles a juzgar  lo bueno y lo malo, y a reparar los daños que se hacen a los demás.

Señores…tiemblen por el Sagrado don de la Paternidad  que Dios les ha conferido.  Alguién nos pedirá cuentas de ello. Revisemos el tipo de paternidad que estamos ejerciendo y las consecuencias y riesgos que están arrastrando nuestros hijos innecesariamente y evitemos finales fatales, irreversibles.

Adriana Olvera Medina

Terapeuta Familiar

Orientadora y Educadora Familiar

e-mail: [email protected]

Twitter: @AdrianaOlvera24

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