Jugar al sexo trae consecuencias

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Por Luz María Cázarez / Ángeles Jacobo

En Sinaloa, uno de cada cuatro partos corresponde a adolescentes, con las consecuencias sociales y económicas que ello implica.

“Vemos con preocupación que muchas las jovencitas cambian las muñecas por un bebé real, no es juego, así pasa. Del 20 al 25 por ciento de los nacimientos en el estado son de madres adolescentes; comparados con la estadística nacional estamos en la media”, señaló Manuel González Bon, jefe del Departamento de Salud de la Mujer del Ayuntamiento de Culiacán.

Citó que el municipio reforzó la campaña de prevención de embarazos en adolescentes, que ofrece pláticas a estudiantes de secundaria, padres de familia y maestros. De enero a agosto, dieron 12 mil orientaciones.

“Aplicamos un test para el conocimiento en salud sexual, y hemos encontrado que el 2 ó 3 por ciento de los adolescentes han tenido relaciones, por lo cual les advertimos de los riesgos de iniciar temprano una vida sexual, no sólo por embarazos, también enfermedades de transmisión sexual, como sífilis, herpes y sida”, expuso el ginecólogo quien también labora en el Hospital de la Mujer.

Ser madre adolescente, es decir entre los 12 y 19 años, sea casada, en unión libre o sin pareja estable, trae responsabilidades hacia el recién nacido que exige alimento, pañales, ropa, hogar, juguetes, total atención para su desarrollo, con riesgo que esa “mamá chiquita” deje temporal o permanentemente la escuela durante el embarazo o después del parto.

Caso de la vida real
Apenas cumplió 15 años, Aracely se escapó con el novio. Por dos veces la “rescataron” sus padres. En la tercera ocasión salió embarazada. Regresó con su familia pero iba ‘premiada’.

“Cuando iba a la escuela embarazada, me sentía rara. Mis amigas me preguntaban qué se sentía. Estudiaba segundo de prepa, pero ya no pude seguir cuando la niña nació”, reconoció al tomar la mano de Karlita.

El papá de su hijo la ayuda, como puede, porque él también tiene 17 y estudia. “Mi suegra me da ayuda y como yo trabajo mediodía en una tortillería, ahí la vamos pasando, además mis padres no me abandonan. ¿Casarme? No sé, ahorita me preocupa sacar para la leche y los pañales”, dijo la madre adolescente.

Modernizar servicios de salud
“La necesidad insatisfecha de planificación familiar puede llevar a embarazos no deseados que ponen en peligro a las mujeres, a sus familias y a la sociedad”, destacó el diputado Víctor Manuel Díaz Simental, presidente de la Comisión de Salud y Asistencia Social del Congreso del Estado.

Apuntó que una de las consecuencias más graves de un embarazo no deseado es un aborto inseguro, además de que los nacimientos no deseados ponen en peligro la salud y el bienestar de los niños.

“Esto nos obliga a modernizar las políticas públicas de salud para garantizar el acceso a los servicios de salud reproductiva a todas las adolescentes sinaloenses, hayan o no estado embarazadas, que deseen tener algún control de fertilidad. Solamente articulando, y vinculando a toda la sociedad se puede acceder a unos servicios de salud reproductiva oportunos y de calidad”, puntualizó el exsecretario estatal de Salud.

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